Tener un restaurante no es nada fácil. Es uno de los negocios más complejos y exigentes que existen. Cualquier paso que se de, debe ser examinado minuciosamente, garantizando así, la rentabilidad del restaurante.

Frubana te ayudará con unos consejos para mejorar la rentabilidad de tu establecimiento sabiendo si está generando las ganancias que debería producir. 

  • Precio correcto a los platos

Antes de poner un plato en el menú es importante evaluar los costos de este, analizando todas y cada uno de los elementos que componen la receta. Todos los platos que se ofrezcan deben estar estudiados minuciosamente; de esta manera, se sabrá el precio total de lo que cuesta realizar la receta. 

Una vez se sepa esto, se podrá establecer un precio rentable y del cual se pueda sacar ganancias teniendo en cuenta que materia prima utilizar, en qué cantidad y el coste de los cocineros que preparan el plato.

  • Platos populares
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Es importante presentar un menú con una gran variedad de recetas a los clientes. Con el tiempo, unos platos triunfarán, ganarán más popularidad y se venderán mejor que otros; es por eso, por lo que hay que potencializarlos. Colocar los platos más populares de tu restaurante en la zona más visible de tu menú, con imágenes llamativas y atractivas para el cliente, aumentará las ventas, ayudando así, a la rentabilidad del restaurante. 

En cuanto a los platos que no son tan conocidos o que no tienen una buena rentabilidad, es importante mejorar su estrategia de venta. Recomendar el plato a los clientes a través de los camareros o modificar ingredientes y tamaño de las guarniciones, hará que las ventas aumenten.

  • Diseño del menú
  • El diseño llamativo de la carta es clave para atraer clientes, aumentando la rentabilidad del restaurante. 
  • En cuanto a los platos, es más importante tener pocos que sean de calidad, que muchos normales. Calidad antes que cantidad. 
  • Los expertos aseguran que es mejor no poner símbolos o palabras relacionados con el dinero, ya que los clientes son menos conscientes del gasto. También, se debe evitar alinear los precios para que los compradores no escojan el plato más barato. 
  • Diferenciar clientes

No es lo mismo atender a un grupo de jóvenes en el día que a un grupo de señores mayores en la noche. Hay que saber indicar los platos más adecuados para el tipo de cliente que esté presente en ese momento ayudándoles y guiándoles en el proceso de decisión. 

  • Tiempo determinado para comer

Hay días en los que se recibirán más clientes de lo normal, por eso, lo ideal es establecer un tiempo determinado para comer. De esta manera, se podrá atender a más clientes en un día. 

  • Postres

No hay nada mejor que comer algo dulce después de comer un plato salado. Sin embargo, muchas veces los clientes deciden no pedir postre. Por eso, es muy importante saber venderlos: unas buenas fotos en el menú o teniendo visibles los postres en una vitrina, ayudará al cliente a querer probarlos. 

Por: Sergio Andrés Peñuela Ortiz